
«El burro es una gran alternativa para la ganadería de Catamarca, con un potencial de leche y carne», afirmó el médico veterinario Rogelio J. Allignani, propietario de Finca y Estancia El Pichanal.
En diálogo con Radio Valle Viejo, Allignani destacó que «desde hace mucho tiempo venimos desarrollando un proyecto con leche de burra, colocamos el primer tambo y comenzamos el ordeñe para la producción de cosméticos».
«La leche de burro es excelente para la piel. Traíamos la leche de burra congelada desde Santa María hasta Santa Fe, y luego comenzamos a vender un producto de consumo directo, con leche pasteurizada y congelada en envases de medio litro», precisó.
Y agregó: «En Catamarca se conoce mucho sobre los beneficios en caso de alergias y problemas de piel. Además, en los sustitutos lácteos para quienes son alérgico a las proteínas de la leche de vaca».
El médico veterinario resaltó que «hoy existe un boom publicitario para el consumo de carne de burro, aunque en realidad, esto ya venía sucediendo en Catamarca».
«El burro es un animal que se alimenta con fibras, que se adapta a la zona de pre cordillera. Hoy está desvalorizado. Hay mucho burro salvaje o semi salvaje. Nosotros armamos una ganadería de burros, con un protocolo para sacar animales de dos años para consumo de carne», enfatizó.
Allignani destacó que «el burro es una gran alternativa para la ganadería de Catamarca, con un potencial de leche y carne».
«En el mundo se produce mucho burro para consumo, sobre todo en China y en Europa, pero en Argentina hay mucho por desarrollar», destacó.
Y añadió: «Es cierto que hay un prejuicio y no sabemos por qué. Quizás tenga que ver con creencias populares. Hicimos un convenio con la Universidad de Catamarca para el desarrollo de la leche de burra, en la previa al Tercer Congreso que vamos a realizar en Santa María en Santa María».